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Terra
La Coctelera

Experiencia de Radio Escolar

Queridos docentes...
Quiero comentar aquí, en este espacio, las dificultades que he tenido para poder montar un "prospecto de emisora" en el colegio en donde laboro.
Primero, el equipo con el que estamos funcionando es de los años de mi abuela, tal vez fue el primer equipo con el que se empezó a hacer radio en el país; por otro lado, el micrófono es de un colegio vecino, por tanto, puede que en cualquier momento lo soliciten;también contamos con una grabadora que, aunque tiene lector de mp3, lee los CD's cuando esta de buenas pulgas, por eso, muchas veces en las emisiones que hemos planeado con juicio y anticipación nos ha tocado improvisar. Ahh, pero eso no es todo, peleamos tanto para que nos dieran un espacio que cuando no lo dieron, no sabíamos si devolverlo, pues es de 3 metros cuadrados y además nos toca compartirlo con los instrumentos de la Banda de guerra del colegio.
Pero afortunadamente no todo es malo, pues la propuesta ha tenido buena acogida en el plantel,también es el único proyecto institucional que ha arrancado con fuerza y que los estuidantes ya reconocen.
Tengo tambien que anotar aquí, el buen desempeño de los estuidantes elegidos para trabajar en éste proyecto, pues afortunada y desafortunadamente no todos los estudiantes fueron seleccionados; digo afortunadamente porque por cuestiones de trabajo y de espacio es mejor con pocas personas, pero también es desafortunado porque seguramente se nos ha quedado mucho talento por fuera.
Bueno, tengo mucho por hacer y espero en una próxima ocasión escribir algo mucho más alentador.

EL PASO DEL TIEMPO

Siempre me he preguntado ¿por qué a medida que pasa el tiempo las personas suelen vivir de manera acelerada?. No hace mucho tiempo, alrededor del año de 1990, cuando apenas tenía 13 años, mi preocupación principal era ¿Qué ropa le pongo hoy a mi Barbie?. Salía a jugar todos los días con mis vecinas. Nuestros juegos favoritos eran las escondidas, Soldatido libertador, Rejo quemado, pochados, tacho-remacho, béisbol, yermis, tarro, piques, stop, guerra entre países, y muchos otros que en el momento no recuerdo.

Con nostalgia y alegría al mismo tiempo, suelo mirar constantemente hacia el pasado, pues aquellos recuerdos de mi infancia quiero mantenerlos tan reales y tan presentes como lo he hecho hasta ahora. Sin embargo ahora, en éste presente, parece ser que los niños, niñas y adolescentes en general pensaran en otras cosas menos en jugar, estudiar y divertirse; sus ocupaciones son otras, por ejemplo fumar, tomar en cantinas ilegales, drogarse, “cuidar”[1] de sus bebés, exhibir sus cuerpos con pantalones descaderados y blusas ombligueras que poco dejan a la imaginación de quien las observa, llenarse de accesorios como cadenas, manillas, lápiz labial, moñas, perfumes, gel.... para llamar la atención del sexo opuesto.

Pareciera ser que la tendencia general de los adolescentes y de algunos adultos frustrados o con etapas inconclusas, es “El que no muestra no vende”.

No es como en mis tiempos, cuando las madres solían regañar a sus hijas hasta por peinarse de una manera extravagante, por ponerse un poco de brillo en los labios, por pintarse las uñas, por usar la falda del colegio – o cualquier otra – sobre la altura de la rodilla. En fin, en mi época eran muchas las restricciones que habían, pero mal que bien, estoy eternamente agradecida con la vida o con el destino o quien quiera que sea que me halla puesto precisamente en esa época, pues no me imagino la convivencia diaria con las adolescentes de hoy en día, preocupándome por lo que me dijo Pepe, o por Cómo me voy vestida a la fiesta para que Zutanito me mire, o Qué voy a hacer para encajar en el grupo de Melinda; etc.

En mi época, a la edad de trece años, no sabía ni siquiera lo que era un beso en la boca, mis conocimientos acerca del sexo y del amor eran casi inexistentes; ahora, hasta las niñas o niños de diez años (a veces de menos) ya tienen novio o novia, a eso de los trece ya empiezan a tener acercamientos sexuales con su pareja, a los quince años ya son madres o padres de familia, a los dieciséis vuelven a experimentar la maternidad, a los diez y siete la repiten por tercera vez; lo peor de todo es que dejan de lado los juegos, el estudio para cambiar pañales y “rebuscarse” para la leche porque el Idiota que las embarazó se fue con otra a la que también le esta haciendo lo mismo, pues la mentalidad que corre es que cada hijo viene con el pan debajo del brazo y siguen viviendo una sexualidad sin compromiso y, peor aún, sin protección.

En mi época, mamá se encargaba de ayudarme con las tareas del colegio, nunca me dejó en momentos difíciles, fue – y sigue siendo- una excelente amiga y una gran compañía. Ha sido una mujer excepcional, pues únicamente con la sabiduría maternal fue asignado poco a poco a mis hermanas y a mí, responsabilidades pequeñas justo en esa etapa de nuestras vidas en que necesitábamos esa responsabilidad, nos ayudó a crecer mentalmente, a madurar. Hoy en día mis hermanas y yo somos profesionales, tenemos una vida con valores y principios que algún día pensamos transmitir a nuestros hijos, si los llegamos a tener, pues tenemos conciencia plena de que, efectivamente, cada hijo NO viene con el pan debajo de brazo.

Yo soy maestra de primaria, actualmente trabajo con un grupo de ocho personas de secundaria en un proyecto sobre radio escolar y, mientras más paso tiempo con ellos tratando de entender sus gustos, sus pasiones, sus hobbies, su forma de pensar, de vestir, de actuar, de hablar; más amo el trabajo con los niños y niñas de básica primaria.

PD: Realmente NO IMAGINO vivir en la actualidad siendo adolescente.




[1] Digo “cuidar” entre comillas, porque realmente muchas de las madres adolescentes no se hacen cargo de sus hijos, por lo general lo dejan al cuidado de las abuelas.


¿Tradicional o No tradicional?. Tú decides

Hace algunos años se empezó a hablar de innovación en las escuelas, de dejar a un lado el tradicionalismo, el conductivismo y empezar a trabajar en el aprendizaje significativo, en la enseñanza para la comprensión, en los proyectos de aula; y se han implementado programas para que esas propuestas lleguen a sus metas, como por ejemplo el programa “Bogotá Bilingüe” y “Escuela,-ciudad-escuela”. Pero tristemente nos damos cuenta que la realidad es otra y acostumbramos a hacernos los de “la vista gorda”, y funcionamos igual o hasta peor que años atrás. He aquí algunas de las cosas que hemos (me incluyo como docente que soy) pasado por alto:


Una escuela NO tradicional esta en la obligación de reconocer al maestro(a) como formadores de SUJETOS de derecho, estando siempre dentro de la perspectiva de los derechos humamos, tomando la Ética como principio fundamental.


En una escuela NO tradicional cambia el sentido con que se hacen las cosas, se descubre el horizonte y el verdadero objetivo de la educación, cambian los imaginarios y las concepciones que hay detrás de los niños y niñas.


En una escuela NO tradicional, los valores pasan a ser una construcción colectiva y no una imposición religiosa. Los niños y niñas son seres pensantes y por tanto deben ser tratados con respeto, reconociendo siempre su capacidad de logro.


En una escuela NO tradicional se reconoce la historicidad de los sujetos, teniendo en cuenta sus experiencias previas. En una escuela NO tradicional se respeta la libertad de cultos, no se imponen dogmas y se abren espacios para encontrarse con lo espiritual.


En una escuela NO tradicional el sentido de la disciplina como agente controlador, cambia, dando paso a la disciplina como acatamiento de normas y deberes que es necesario cumplir con el fin de establecer ciertos compromisos que permitan la convivencia de un grupo. Además de lo anterior, la disciplina funciona también como un autorregulador que permite establecer límites entre mi comportamiento y el comportamiento de los demás.


En una escuela NO tradicional los conflictos de resuelven de manera democrática, abriendo espacios para escuchar los argumentos de las partes implicadas y también dando la oportunidad de que tales partes implicadas puedan llegar a una solución sin intervención de un tercero.


Una escuela NO tradicional piensa en la estética de la vida, en las relaciones de convivencia entre pares, en la felicidad de todos los niños y niñas; piensa que el conocimiento se puede hacer de manera constructiva y bidireccional, cambiando también el sentido de los saberes, haciendo que éstos se vuelvan significativos para los niños y niñas.


En una escuela NO tradicional los espacios no son regulados por el poder del maestro o maestra, por lo contrario, son organizados mediante común acuerdo entre estudiantes y maestros. Las expresiones de afecto no son prohibidas y existe una igualdad de géneros.


En una escuela NO tradicional los saberes deben ser interdisciplinares, realizando conexión unos con otros con el propósito de unificar el conocimiento y no fraccionarlo como si nada estuviera en relación.


En una escuela NO tradicional los derechos de los niños y las niñas se viven y se sienten sin oportunidad alguna de discriminación por X o Y motivo, pues se debe entender que la escuela es un espacio socializador en donde se construyen relaciones sociales, afectivas, democráticas etc, las cuales deben basarse en la igualdad de condiciones para todos.


Una escuela NO tradicional reconoce la igualdad y la diferencia de toda la comunidad académica (niños, niñas, padres de familia, docentes, etc.), dando soportes para la construcción de identidad, de autonomía, de respeto, de reconocimiento del otro como sujeto de derechos, de solución de conflictos, de participación democrática activa, etc,.


Una escuela NO tradicional forma para la autonomía y la libertad desde la autoridad, reconociendo el conflicto como una realidad de la estructura humana y la diferencia como el motor que nos incluye en el derecho.


Por último, para cambiar de una escuela tradicional a una NO tradicional, es necesario formar sujetos desde la perspectiva de los derechos humanos, sujetos para la vida y el buen trato, sujetos que convivan en paz, sujetos capaces de habitar la ciudad, sujetos solidarios y respetuosos con el medio ambiente, sujetos espirituales, justos y felices.


Bueno.....y tú....qué tipo de escuela quieres?.

MI BARRIO

Trabajo en el Liceo Juan Miguel hace aproximadamente 6 meses, pero he vivido en el Barrio Molinos II (Barrio vecino al Diana Turbay) toda mi vida, así que se perfectamente como funciona este lugar, o por lo menos eso creo.

Éste sector, se caracteriza por su comercio, pues pareciera un pequeño “San Victorino”. El comercio, tanto de ropa, de cabinas telefónicas etc., como de acceso a la tecnología – me refiero específicamente al incremento de los Café Internet – a mostrado un avance del sector .

Por otro lado, hay sitios que permanecen, por ejemplo, desde que tengo uso de razón, han existido las mismas tres droguerías, la misma lavandería y la misma carnicería; el resto siempre ha estado en permanente cambio. Por eso, para mí es fácil identificar, cuándo un negocio lo cierran o cuando cambia de propietario, pues la manera de atender no es la misma, sea mejor o peor, pero no es la misma.

Algo muy paradójico del barrio, aunque creo que no es solamente de éste, es que los parques para niños, ya no son para niños, alrededor de las 6 y 9 de la mañana y las 5 y 10, 11 de la noche, los parques son para los “marihuaneros” y/o “futuros delincuentes” o “delincuentes en potencia”; los fines de semana, el parque se convierte en una feria, pues existen juegos (manuales, no mecánicos) para los niños, tales como saltarines, carrusel y, la nueva moda, “la vuelta al parque en un carro mecánico por tan solo 1000 pesos”. No falta el señor del “Bon-Ice” y la señora de la “Oblea”, las parejas de novios o padres de familia sentados en el pasto jugando con sus hijos, o simplemente charlando de cualquier cosa.


Desde mi habitación, puedo escuchar varias cosas que vienen de afuera y se perfectamente que son, sin necesidad de verlas, por ejemplo, los columpios del parque tienen la peculiaridad de chillar cada vez que alguien los está utilizando; la puerta del vecino de enfrente suena tan duro cada vez que la abren o la cierran que no es necesario asomarse para saber quien llegó; al bajar las escaleras todos los días con tacones, la señora del cuarto piso anuncia su partida para el trabajo; no hay que bajar a la cocina de la vecina para darse cuenta que esta preparando pescado (como para variar), pues su esposo es dueño de una pescadería.

El barrio de un tiempo para acá se ha vuelto peligroso, en varios sentidos, así que las alertas contra el peligro se han incrementado. Ahora, se han inventado “la moda” de robarse los tubos del Gas Natural, los que son de Cobre, para venderlos en las chatarrerías o para intercambiarlos por drogas, así que, frente a esta situación tan peligrosa – pues un escape de gas puede significar una tragedia de grandes magnitudes – algunas personas han optado por cubrir sus tubos con cemento, auque eso este prohibido.

Como lo mencionaba en un comienzo, el barrio ha crecido bastante, y con él los sitios de diversión como las tabernas o cantinas. Estos sitios, algunos realmente desagradables, han traído consigo riñas entre pandillas que muchas veces terminan con uno o dos muertos, vale la pena aclarar que esto no solo ocurre de noche sino también en pleno día (el otro día, hace más o menos 4 o 5 meses, asesinaron a un muchacho delante de una amiga mía alrededor de las cuatro de la tarde en una esquina al pie de un supermercado) y la población adolescente que se ve involucrada en estas situaciones es cada vez más alta.

Los disparos en horas de las madrugadas han dejado de cesar , pero cuando se escuchan son 6 o 7 seguidos y al día siguiente la noticia corre por el barrio como una ráfaga de viento, cada uno asegurando saber la versión exacta de los hechos.

En todo barrio, existen ciertos personajes que son fáciles de identificar, y sobre todo para alguien que lleva viviendo varios años en un mismo lugar. Por ejemplo, no falta la “vieja chismosa”, la que todo lo sabe, cualquier duda de un chisme ella lo aclara, o lo acomoda. También esta la señora “conchuda”, la que siempre vive quejándose de todo y por eso nunca tiene nada y, a parte de eso, nunca paga ni devuelve lo que pide prestado. Últimamente, la figura del “Jíbaro” (o expendedor de drogas) también se ha hecho muy, pero muy visible; éste personaje, ya identificado por una gran mayoría, vende drogas a los niños, adolescentes y adultos, (además , me he enterado de muy buena fuente, que solicita a sus clientes favores sexuales a cambio de droga), también ha organizado una pandilla de atracadores dentro del mismo barrio, la cual funciona en altas horas de la noche y se la pasa, en horas diurnas, pidiendo plata en la calle.

Bueno, por otro lado, el comercio del “minuto a celular” es impresionante, se puede uno encontrar con unas cabinas telefónicas cada 5 metros (estoy exagerando un poco) y la competencia se hace cada vez más fuerte. Otras cosa característica del barrio, es la venta de “líchigo” en las carretas o camiones, estos señores venden verdura, fruta, hortaliza, plátano, etc., a un mejor precio que el se puede encontrar en el supermercado y con la misma, o hasta mejor calidad del producto.

Ah!!, como olvidar también a los perros callejeros, pues se han convertido en una presencia fuerte en el barrio – nótese el tono sarcástico – y que se diga de las palomas, que sus desechos han enfermado a muchos y se han dado muerte a sí mismas, tanto así que ahora es normal encontrar dos o tres palomas muertas cada día.

En este sector casi todo se sabe, y más cuando la gente esta acostumbrada a ventilar sus asuntos a los cuatro vientos. El otro día, la señora que vive en la parte de atrás de mi apartamento, tuvo que sacar al padrastro de sus hijos con policía, pues éste la golpeaba frecuentemente y llegaba en estado de embriaguez a altas horas de la madrugada, además de golpear a la señora también maltrataba a las niñas. Lo más triste del asunto, es que a los pocos día la señora andaba con “el señor” como si nada hubiera pasado.

De mi barrio hay mucho que contar, pues también esta la “madre responsable” aquella que le tiene un padre a cada niño y ninguno le responde; también la que quedó embarazada y le “achacó” la responsabilidad al primero que se le atravesó; también esta la señora que se volvió a organizar y su nuevo esposo se le acostó con la hija, con la cual tiene un bebé y ahora viven todos juntos como si nada. También esta la pareja joven que, por cosas de la vida, terminan viviendo juntos y al cabo de un tiempo los moretones en la cara y en las piernas se hicieron cada vez más evidentes y, aún así, son incapaces de vivir separados.

Podría contar mil historias acerca de las cosas que pasan en mi barrio, pero tendría que detenerme en cada persona que conozco, pues en cada una existe una historia bien particular.

¿CÓMO AFECTAN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS LOS NEXOS ENTRE CULTURA Y COMUNICACIÓN?

La tecnología se ha convertido en un mercado, en donde lo que prima es el capital. Para generar capital, es necesario introducir en la sociedad nuevas necesidades para que ésta se vea obligada ha hacer uso de esas tecnologías. Es así como, por ejemplo, el televisor se ha convertido en el aparato tecnológico por excelencia para acceder a diferentes mundos (entiéndase mundo como cultura), tanto así, que los hogares adquieren como mínimo un televisor y en ocasiones dos, tres o más.

De esta manera, se puede llegar tristemente a la afirmación de que el televisor se ha convertido en un miembro más de la familia. Cuando el televisor se daña, se corre rápidamente a donde el técnico para que lo repare y se mueve cielo y tierra para encontrarlo; pero, el niño (a) llega a casa triste, llorando, de mal genio... y no preguntamos qué pasa, peor aún, muchas veces ni nos damos cuenta.

Por consiguiente, focalizaré el tema de la tecnología alrededor del televisor (como aparatado tecnológico) y de la televisión y cómo ésta puede llegar a influenciarnos hasta el punto de hacernos tomar decisiones radicales sobre algunos aspectos de nuestras vidas. De ahí la importancia de analizar críticamente la información que circula en los medios de comunicación, sobre todo en la televisión, pues afirma García que “está presente en casi el cien por cien de los hogares europeos”.

Bueno, como docente de básica primaria, me invade una gran preocupación: los niños y niñas se están quedando solos en casa en las jornadas contrarias a la escuela, esta situación puede llegar a desencadenar múltiples consecuencias. Para empezar, los padres, en su afán de conseguir lo necesario para satisfacer sus necedades básicas y vivir dignamente, dejan a sus hijos al cuidado de terceros; ese tercero – aparentemente tácito – suele ser en muchas ocasiones el televisor.

Éste aparato, es una ventana a diversos y variados mundos/realidades, que son ajenos, en muchas ocasiones, a la realidad inmediata del televidente, en éste caso el niño, es por ello que resulta tan atractivo, pues por intermedio de éste, el niño observa lo que pasa en el mundo. Lo realmente grave de ésta situación, no es que el niño vea televisión, sino que la compañía adulta que se requiere en algunos programas de televisión, es ausente.

Es así como todos, tanto adultos como niños, nos vemos involucrados en lo que Ferrés denomina la cultura del espectáculo, una cultura en donde los programas cada vez son más superficiales, no se está dejando un espacio para la interpretación, para el análisis; se nos entorpece la capacidad de razonar, de criticar. Ahora, somos como plumas que viajamos según la dirección que tome el viento.

No obstante, cada vez va creciendo el consumo y son menos los programas que realmente tienen un propósito educativo. Nos estamos acostumbrando a la simple decodificación de las palabras, pero estamos olvidando el trasfondo que cada una de ellas tiene, la televisión nos tiene tan saturados que no pensamos, nos limitamos a seguir órdenes, a comprar el producto de moda, la chaqueta de marca, los tenis de X o Y estilo, solo para sentirnos parte de algo.

Otro punto clave, es el uso que se le da a la televisión de acuerdo a la clase social a la cual se pertenezca. Sin manera de querer ofender a alguien y según mis propias inferencias con respecto a éste caso, he logrado observar que las clases altas – tal vez por la formación académica que han tenido – observan la televisión de una manera distinta, crítica y analítica (en su mayoría); las clases populares, son más susceptibles, por decirlo de algún modo, a los diferentes tipos de información que allí se presentan.

La iconósfera o cultura del espectáculo, nos atrae cada vez más, pues juega principalmente con dos aspectos: el primero, La Imagen, la cual se convierte en garantía de la existencia, pues empieza a valer más el parecer que el ser y; el segundo, Los Sentidos, pues desde ésta perspectiva se potencia lo narrativo, lo emocional, lo sensacional etc. (Ferrés). Ahora bien, esta cultura del espectáculo se moviliza constantemente en diversos campos[1] (Bourdieu), y los agentes – sujetos – luchan cada día por mantenerse en él.

Ahora bien, ¿cuál es nuestro papel como docentes?. Tristemente hay que aceptar que nuestro rol, aún cuando ahora más que nunca debería cobrar más fuerza, se está debilitando cada vez más, pues estamos dejando varias cosas al “azar”, cosa que en un mundo como éste, lleno de información por doquier, no es posible hacer. Tenemos una gran responsabilidad frente a la educación, frente a la comunidad, frente a la escuela, frente a nosotros mismos, pero sobre todo, frente a nuestros niños y niñas que cada día están más y más expuestos a lo que Ferrés denomina Hipertrofía[2].

No obstante, es necesario sintonizarse (Ferrés) con nuestros estudiantes, conectarse con ellos, saber qué es lo que a ellos les gusta, cuáles son sus pasiones, qué los motiva en la vida, qué hacen en sus ratos libres, con quienes comparte su entorno familiar, cuál es su actividad cultural favorita, a qué se dedican sus padres, con quién se queda en las tardes....y muchas otras cosas que nos ayudarán a comprender las diversas actitudes que se toman frente a determinada situación.

Ahora, teniendo en cuenta lo anterior, estamos frente a un maestro/investigador. Éste rol – el de investigador – no es reciente, ni novedoso y mucho menos exclusivo; la mayoría de los maestros somos investigadores innatos, más específicamente, somos etnógrafos naturales. Somos nosotros – los maestros – quienes debemos realizar las investigaciones educativas, pues en nosotros recae el “conocimiento pedagógico” (Woods. P).

No obstante, debemos formar a nuestros niños en competencias, pero entendida no como la acción de competir con el otro, sino de llegar a la meta con la colaboración del otro[3], de ésta manera, empezaremos a comprender la importancia de vivir en sociedad y a valorar la ayuda que recibimos, también nos constituiremos como personas críticas ante la vida y ante cualquier hecho que en ella nos ocurra, podremos captar el sentido de lo que nos dicen, podremos interpretar y comprender las realidades y las actuaciones propias y ajenas; en fin, podremos convertirnos en seres reflexivos.

BIBLIOGRAFÍA

Dubois, Maria Eugenia. El proceso de la lectura, de la teoría a la práctica. Aique. Buenos Aires.

Ferrés, Joan. Educar en una Cultura del Espectáculo. ED. Paidós.

Ferreiro, Emilia. Leer y escribir en un mundo cambiante. Article en Castella.

Flachsland, Cecilia. Pierre Bourdieu y el Capital Simbólico. ED. Campo de ideas.

García Matilla, Agustín. Una Televisión para la Educación. La utopía posible. Ed.Gedisa 2003, Barcelona.

Woods, Peter. La escuela por dentro. Capítulo 1 “La etnografía y el maestro”. ED. Paidós.

Vasco, Carlos. Conferencia: “El desarrollo de competencias como expansión del territorio escolar hacia el de la ciudad, el del país y el del planeta”. Compensar 4 de Octubre de 2006.




[1] Entiéndase Campo como aquellos espacios en los que se organiza la sociedad, por ejemplo, el económico, el político, el educativo, etc.

[2] Según Joan Ferrés, la Hipertrofía es la incapacidad de llegar a la reflexión debido a la cantidad de información que se recibe a diario.

[3] Conferencia. Vasco, Carlos. “El desarrollo de competencias como expansión del territorio escolar hacia el de la ciudad, el del país y el del planeta”. Compensar 4 de Octubre de 2006.


¿Por Fuera de la Escuela?

En la medida en que va pasando el tiempo y el maestro va cogiendo experiencia, además de alimentarse de experiencias pedagógicas anteriores, también se va dando cuenta de que el conocimiento no solo se genera dentro de un aula de clase, sino que se puede concebir fuera de ella.

Es así como ahora la mayoría de colegios han empezado a implementar el programa Escuela-Ciudad-Escuela de la SED, el cual pretende, entre otras cosas, transformar el escenario de la ciudad en una gran aula de clase, en donde todos, tanto estudiantes como maestros, asuman una postura crítica y sensible con respecto a las realidades que los rodean.

Ahora bien, es deber del maestro prepararse con anticipación para llevar a explorar a sus discípulos por toda Bogotá, NO DEBE haber espacio para la improvisación. Una forma de prepararse es conoceindo los contextosen los que habitualmente circulan los estudiantes, que calles recorren con más frecuencia, que partes de Bogotá visitan más amenudo, qué tipo de relación llevan con el entorno; pues todos estos elementos podrán posibilitar una exitosa salida de campo.

Buena Suerte !!!