Hace algunos años se empezó a hablar de innovación en las escuelas, de dejar a un lado el tradicionalismo, el conductivismo y empezar a trabajar en el aprendizaje significativo, en la enseñanza para la comprensión, en los proyectos de aula; y se han implementado programas para que esas propuestas lleguen a sus metas, como por ejemplo el programa “Bogotá Bilingüe” y “Escuela,-ciudad-escuela”. Pero tristemente nos damos cuenta que la realidad es otra y acostumbramos a hacernos los de “la vista gorda”, y funcionamos igual o hasta peor que años atrás. He aquí algunas de las cosas que hemos (me incluyo como docente que soy) pasado por alto:
Una escuela NO tradicional esta en la obligación de reconocer al maestro(a) como formadores de SUJETOS de derecho, estando siempre dentro de la perspectiva de los derechos humamos, tomando la Ética como principio fundamental.
En una escuela NO tradicional cambia el sentido con que se hacen las cosas, se descubre el horizonte y el verdadero objetivo de la educación, cambian los imaginarios y las concepciones que hay detrás de los niños y niñas.
En una escuela NO tradicional, los valores pasan a ser una construcción colectiva y no una imposición religiosa. Los niños y niñas son seres pensantes y por tanto deben ser tratados con respeto, reconociendo siempre su capacidad de logro.
En una escuela NO tradicional se reconoce la historicidad de los sujetos, teniendo en cuenta sus experiencias previas. En una escuela NO tradicional se respeta la libertad de cultos, no se imponen dogmas y se abren espacios para encontrarse con lo espiritual.
En una escuela NO tradicional el sentido de la disciplina como agente controlador, cambia, dando paso a la disciplina como acatamiento de normas y deberes que es necesario cumplir con el fin de establecer ciertos compromisos que permitan la convivencia de un grupo. Además de lo anterior, la disciplina funciona también como un autorregulador que permite establecer límites entre mi comportamiento y el comportamiento de los demás.
En una escuela NO tradicional los conflictos de resuelven de manera democrática, abriendo espacios para escuchar los argumentos de las partes implicadas y también dando la oportunidad de que tales partes implicadas puedan llegar a una solución sin intervención de un tercero.
Una escuela NO tradicional piensa en la estética de la vida, en las relaciones de convivencia entre pares, en la felicidad de todos los niños y niñas; piensa que el conocimiento se puede hacer de manera constructiva y bidireccional, cambiando también el sentido de los saberes, haciendo que éstos se vuelvan significativos para los niños y niñas.
En una escuela NO tradicional los espacios no son regulados por el poder del maestro o maestra, por lo contrario, son organizados mediante común acuerdo entre estudiantes y maestros. Las expresiones de afecto no son prohibidas y existe una igualdad de géneros.
En una escuela NO tradicional los saberes deben ser interdisciplinares, realizando conexión unos con otros con el propósito de unificar el conocimiento y no fraccionarlo como si nada estuviera en relación.
En una escuela NO tradicional los derechos de los niños y las niñas se viven y se sienten sin oportunidad alguna de discriminación por X o Y motivo, pues se debe entender que la escuela es un espacio socializador en donde se construyen relaciones sociales, afectivas, democráticas etc, las cuales deben basarse en la igualdad de condiciones para todos.
Una escuela NO tradicional reconoce la igualdad y la diferencia de toda la comunidad académica (niños, niñas, padres de familia, docentes, etc.), dando soportes para la construcción de identidad, de autonomía, de respeto, de reconocimiento del otro como sujeto de derechos, de solución de conflictos, de participación democrática activa, etc,.
Una escuela NO tradicional forma para la autonomía y la libertad desde la autoridad, reconociendo el conflicto como una realidad de la estructura humana y la diferencia como el motor que nos incluye en el derecho.
Por último, para cambiar de una escuela tradicional a una NO tradicional, es necesario formar sujetos desde la perspectiva de los derechos humanos, sujetos para la vida y el buen trato, sujetos que convivan en paz, sujetos capaces de habitar la ciudad, sujetos solidarios y respetuosos con el medio ambiente, sujetos espirituales, justos y felices.
Bueno.....y tú....qué tipo de escuela quieres?.
Milena:
Compartimos un espacio de formación, para llenarnos de argumentos y razones.
Buscaremos alcanzar esa ambiciosa meta de trabajar en escuelas NO tradicionales.
Gracias por tan sentidas reflexiones.